Color ámbar brillante. Aromáticamente predominan los cítricos propios de la manzana de Asturias. En boca la acidez característica de la sidra casa perfectamente con el dulce y la maceración de hierbas, presentando una frescura con gran personalidad y redondez.
El final es seco y algo amargo con toques de madera finales, propiedades que le aporta su envejecimiento en barrica durante tres meses. La clave de esta compuesta está en su 80% de sidra natural elaborada con manzanas asturianas D.O.P, de acidez fija alta, que le confieren un frescor único. Su filtrado y macerado con hierbas (orégano, manzanilla…) aporta toques balsámicos y herbáceos. Posteriormente se encabeza con alcohol para alcanzar un volumen del 15%. El paso de tres meses por madera da matices finales, redondea los amargos y propicia que el caramelo natural otorgue un característico color ámbar.
Esta sidra se elabora por métodos tradicionales con mezcla de manzanas apropiadas para la elaboración de sidra por su riqueza aromática. De esta forma, obtenemos un mosto de alta calidad para, tras una fermentación alcohólica lenta y a bajas temperaturas elaborar la sidra natural base.
Proteger de la luz solar. No exponer a temperaturas mayores de 25. ºC. Mantener en un lugar frío y húmedo.










