Trasladamos los ingredientes a un formato de bombón de roca, dónde reconocerás instantáneamente el sabor de este postre tradicional nada más probarlo. Un piñón de calidad, los cítricos y la canela con los que se perfuma la clásica crema pastelera, sumado a esa estética colorida que le aporta la fruta confitada, la convierten en un imprescindible para celebrar cada 23 de junio según marca la tradición.
Conservacion entre 14ª-18ºC como temperatura óptima. Consumir en 4 meses desde su fabricación.
MIGAYA es el sello de identidad de nuestra marca, basada en la tradición y en la repostería asturiana, con un guiño a las distintas localidades, a sus orígenes, su historia, monumentos y esculturas.










